29 de noviembre: Las primeras nieves del año // Relato

Un pequeño fragmento de mi libro inédito: Meditaciones de otoño. Para leer en un minuto y, por si a alguien le apetece dejar algún comentario.

Se marcha el otoño y duele el alma

Como cada año, el otoño comienza a marcharse. Aunque todavía queda casi un mes para la llegada del invierno. Pero a estas alturas, ya parece que el otoño va llegando a su fin. Como cada año, y más desde que no estás, el paso del otoño se parece a un sueño. Porque la sensación es que, cada año parece todo nuevo y al mismo tiempo, viejo, muy viejo. Tanto como el tiempo mismo. Como si todo se repitiera y nada fuera nunca diferente a lo de hace un año.

Pero hoy, amanece con muchas nubes por el cielo. Hace frío y parece que en las altas cumbres de Sierra Nevada, van a caer las primeras nieves del año. Ya hay muchos que lo están celebrando. Con la llegada del frío y de la nieve la Navidad se siente como a dos pasos. También nueva y vieja, muy vieja. Tanto como todos los sueños de los humanos. ¡Qué extraño es todo y, al mismo tiempo, con qué ilusión siempre esperamos!

Al bosque que conoces, entorno a la Alhambra y sobre la loma, ya le quedan pocas hojas. El otoño que pasa se las ha ido llevando y ahora por el suelo se ven derramadas. Formando espesas y extensas alfombras color oro pálido. Huele todo a humedad, a musgo añejo, a frío y a Navidad. Y es un olor tan intenso y tan lleno de tiempos pasados que hasta duele el alma. ¿Sabes por qué? Porque tu ausencia se agudiza. Como si el otoño que se marcha y la Navidad que se acerca, te necesitara más que nunca. Al menos así es como lo siente el alma.
Accede o Regístrate para comentar.